Sobre: La vida consagrada a través de los clamores de las migraciones forzadas [1].

Conrado Bonifacio Zepeda-Miramontes[2]

En el cuarto volumen de la serie Ecumene del Centro Scalabriniano de Estudios Migratorios (CSEM), en colaboración con la Confederación de Religiosos y Religiosas de América Latina y del Caribe (CLAR), hemos procurado proponer una reflexión teológica pertinente que nos ayude a escuchar con mayor nitidez los clamores de Dios en las migraciones forzadas y a discernir cuál es la respuesta que ofrece la vida religiosa consagrada en nuestro continente. Estos clamores son reflexionados de una manera única y diversa en los distintos artículos recopilados en este libro, integrado en esta serie sobre migraciones y teología. Gracias a la coordinación articulada con la Hna. María Eugenia Vázquez, MSCS, del Padre Jorge Costadoat SJ y de un servidor, se logró esta importante recopilación de artículos que versan sobre una realidad que nos interpela y no podemos ignorar.‍ ‍

En estos capítulos, las migraciones forzadas son abordadas desde una perspectiva teológica, bíblica y humana, atravesada por los gritos que surgen de la realidad y nos interpelan. Los abordajes son muy interesantes y diversos: van desde una perspectiva decolonial hasta el testimonio de una hermana religiosa y lo que ha significado, desde su propia vivencia, ser migrante en otro país y colaborar, en el día a día, con otras personas migrantes en tránsito.‍ ‍

Todos los artículos son una provocación para mirar las migraciones forzadas desde otras perspectivas. Es el caso de “Pensar la migración forzada en clave descolonial”, de Carlos Mendoza-Álvarez, O. P., en el que se abordan las violencias en las migraciones forzadas y lo que implica descolonizar nuestro pensamiento, para acercarnos a enfoques más pertinentes, capaces de comprender de fondo el fenómeno migratorio y lo que significa resistir, junto con otras luchas, en contextos de migraciones forzadas. Todo lo anterior debe propiciarse inicialmente desde una escucha permanente de las personas y colectivos que la enfrentan esta realidad, con sus saberes y resistencias, como una propuesta de reeducación de las comunidades receptoras de personas migrantes.‍ ‍

Por otro lado, Cirlene Susuki, en su capítulo: “Una protagonista extranjera en Israel (Gen 38)”, nos presenta a Tamar como una mujer migrante que, disfrazada de prostituta, luchó por la justicia de su pueblo, después de haber sido desplazada forzosamente de su entorno familiar. Mujer, migrante, prostituta y defensora de su pueblo: así ocurre también con muchas otras mujeres migrantes en la actualidad, que defienden sus derechos y los de otras personas migrantes, a pesar de las condiciones de segregación que les impone la sociedad en la que viven.‍ ‍

Por su parte, Arturo Bravo, en su capítulo: “Migración y universalismo en el Israel bíblico”, propone que el pueblo escogido se concibe, desde sus orígenes, como migrante y abierto al universalismo. Esta perspectiva nos ilumina para reconocernos como seres originariamente migrantes, como humanidad pueblo de Dios, de tal manera que no podemos ir en contra de aquello que es constitutivo de los seres humanos.‍ ‍

Alberto Ares y Jennifer Gómez nos muestran en el capítulo “Comunidades de hospitalidad como profecía y esperanza”, que la práctica de la hospitalidad constituye una gran noticia y un auténtico acto profético, pues revela cómo está constituido el corazón de Dios en un tiempo dominado por la hostilidad hacia las migraciones forzadas. Construir puentes y no muros es la propuesta de estas comunidades para la integración de los nuevos flujos migratorios.‍ ‍

Carmem Lussi, en su capítulo “Elementos de sororidad entre las mujeres consagradas y mujeres migrantes/ refugiadas”, aborda la relación sororal, de igualdad y en búsqueda de la equidad social, que abre caminos de esperanza para las mujeres que migran y para las migrantes que llegan a serlo por su vocación a la vida consagrada y por amor a la misión. Las mujeres de la vida religiosa que son signo de esperanza para otras mujeres y hacen vida la hospitalidad.‍ ‍

En el capítulo de Marileda Baggio, MCSC, “Migraciones: gritos, ecos y escuchas”, se señala que Scalabrini supo escuchar la voz del Evangelio y la voz de la realidad, emprendiendo iniciativas que transformaron gradualmente la acción de la Iglesia. El texto nos invita a la acción directa y a escuchar los clamores de las personas migrantes, para que sean acogidas y atendidas desde la vida religiosa. No solo basta rezar: es necesario ensuciarnos las manos en el trabajo cotidiano a favor de la integración y el apoyo a familias enteras que migran para encontrar una vida segura y con más oportunidades.‍ ‍

Neide Lamperti, MCSC, en su capítulo “Migración forzada y aporofobia: desafíos pastorales para la vida consagrada”, aborda cómo la “inteligencia espiritual” tiene implicaciones en la vida cotidiana, al mantener viva la capacidad de experimentar el amor y la fe como una manera de resignificar los hechos traumáticos vividos durante el tránsito migratorio. Es posible rehacer el trauma migratorio desde espacios de sanación y escucha.‍ ‍

Cirlene Sasso, MSCS, en su capítulo “El cuidado como característica de la pastoral de la movilidad humana”, propone como palabra central “el cuidado”, entendido como una necesidad de atención equilibrada, que implica acogida, apoyo, reconocimiento y armonía, y que debe ser asumida como una decisión. Se trata de una invitación a educarnos para la vida y a desarrollar en nosotros aquello que significa cuidar en el contexto de los flujos migratorios.‍ ‍

Adriana Buitrón y Adriana Calzada, en su capítulo “La vida religiosa es un gigante dormido”, presentan de qué forma la vida religiosa está respondiendo a la realidad de las migraciones forzadas y cómo ha enfrentado la indiferencia del Estado y de algunos miembros de la sociedad. Lo más radical es “poner el cuerpo”, como expresión de un compromiso verdadero; más que hablar extensamente sobre migraciones, es necesario estar allí donde las personas migrantes llegan, para comprender el drama que viven.‍ ‍

En el capítulo de Joilson Souza y Danilo Cordeiro, titulado “Vayamos a donde ellos están”, se presenta el esfuerzo que realiza la congregación de los Hermanos Maristas para atender los flujos migratorios, y se sugiere un camino para que otras congregaciones de la vida consagrada puedan implicarse y colaborar con esta causa. Además, invita a plantearse preguntas clave: ¿qué haría el fundador o la fundadora de una orden religiosa bajo el contexto actual de los grandes flujos migratorios? ¿Cuáles serían sus opciones? ‍ ‍

Por último, se presenta el testimonio de vida de la hermana Fefa Martínez, de las Hermanas Auxiliadoras, en su trabajo con personas migrantes y personas refugiadas. Su experiencia nos inspira a consagrar nuestras propias vidas a quienes han dejado sus países en busca de mejores oportunidades, reconociendo que todo lo que acontece es presencia cifrada de Dios, que se manifiesta de manera especial en la vida de las personas más desprotegidas.‍ ‍

Todos los contenidos anteriores nos llevan a pensar que es nuestra propia humanidad la que necesita ser restaurada en el amor al prójimo. Así está escrito en la ley que Dios grabó en nuestros corazones; en esto consiste nuestra humanidad desde Jesús. Estos hombres y mujeres –niños, adolescentes y personas adultas–, a menudo forzadas a desplazarse de un país a otro, caen con frecuencia en manos de salteadores que los despojan de sus bienes y de su dignidad, y luego los abandonan en el camino, sumiéndolos en una situación de creciente desamparo que atenta contra sus derechos más fundamentales para la sobrevivencia.‍ ‍

Este libro sobre migraciones y teología recoge valiosas reflexiones y experiencias provenientes de diversas partes del mundo, que nos permiten escuchar con mayor profundidad los clamores de Dios en la realidad migratoria concreta de nuestro tiempo.‍ ‍

El esfuerzo compartido no solo enriquece la reflexión académica, sino que también impulsa un compromiso más decidido con las personas migrantes y refugiadas, en quienes se revela de manera especial el rostro de Dios, como lo expresan la dedicación, la entrega y el testimonio de quienes participan en este libro.‍‍
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[1] Zepeda Miramontes, Conrado; Costadoat, Jorge y Vázquez, María Eugenia (coords.). (2024). La vida consagrada a través de los clamores de las migraciones forzadas. Brasilia, Brasil: csem; Bogotá, Colombia: CLAR.

[2] Maestro en Antropología Social y Licenciado en Ciencias Teológicas por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México; Licenciado en Filosofía y Ciencias Sociales por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente; Baccalaureum in Theologia por Colegio Máximo de Cristo Rey, afiliado a la Universidad Pontificia de México. Académico de Tiempo en el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana Puebla. Miembro del Programa Universitario en Migraciones. Trabajó como Director Interino del Servicio Jesuita a Migrantes México y Director del Servicio Jesuita a Refugiados México.‍ ‍

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