Editorial

‍La migración internacional se ha consolidado como uno de los procesos sociales, políticos y culturales más decisivos de la vida global contemporánea. Lejos de constituir un fenómeno excepcional o coyuntural, la movilidad humana se ha convertido en un rasgo estructural de la organización del mundo actual, atravesado por profundas desigualdades económicas, crisis socioambientales, violencias generalizadas y regímenes de frontera crecientemente securitizados. De acuerdo con las estimaciones más recientes de las Naciones Unidas, el número de personas migrantes internacionales alcanzó los 304 millones a mediados de 2024, lo que representa aproximadamente el 3.7% de la población mundial. Por otro lado, la cifra de desplazamientos forzados se situó en 117.8 millones de personas a finales de 2025; esto marcó el primer descenso global en una década debido a un incremento histórico en los retornos voluntarios (aunque bajo condiciones de extrema fragilidad), rompiendo así la tendencia consecutiva de máximos históricos anteriores (Organización Internacional para las Migraciones [OIM], 2026; Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados [ACNUR], 2026).‍ ‍

Este escenario global se caracteriza por una tensión persistente entre discursos y prácticas de hospitalidad, anclados en el derecho internacional de los derechos humanos, y regímenes de hostilidad, expresados en políticas de contención, externalización de fronteras, detención y deportación. Las migraciones contemporáneas se desarrollan así en un campo profundamente contradictorio: por un lado, la centralidad económica, demográfica y social de la movilidad; por otro, su creciente criminalización y estigmatización en amplias regiones del mundo (Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2023).‍ ‍

En América Latina y el Caribe, estas tensiones adquieren una densidad particular. La región ha pasado, en pocas décadas, de ser fundamentalmente expulsora de población a configurarse como un espacio simultáneo de origen, tránsito, destino y retorno, atravesado por dinámicas migratorias intrarregionales, extracontinentales y de movilidad forzada. Crisis políticas prolongadas, desigualdades estructurales, violencias generalizadas y desastres socioambientales han intensificado los flujos, especialmente desde Venezuela, Haití, Honduras, Guatemala y El Salvador (ACNUR 2026). En este contexto, la región se caracteriza por una movilidad crecientemente compleja, en la que confluyen desplazamientos forzados, migración económica, movimientos mixtos y procesos de retorno, configurando un escenario multidireccional y altamente dinámico (OIM, 2026).‍ ‍

El corredor centroamericano y el Tapón del Darién se han consolidado como espacios críticos de la geografía migratoria contemporánea. Tras alcanzar un máximo histórico en 2023, con 520.085 cruces registrados, el flujo por este corredor selvático experimentó una disminución significativa en 2024 —cuando se contabilizaron 302.203 personas— y un desplome sin precedentes en 2025, con apenas 3.091 cruces, lo que representa una reducción cercana al 99% (Servicio Nacional de Migración de Panamá, 2026). Esta contracción ha sido asociada al endurecimiento de los controles fronterizos, el cierre de rutas y la implementación de políticas de disuasión y deportación por parte de los gobiernos de la región. No obstante, pese a la drástica reducción del tránsito en la selva, Panamá, México y otros países de tránsito continúan enfrentando un dilema estructural persistente: responder a la movilidad humana desde enfoques de protección y derechos, o bien reproducir dispositivos de contención que externalizan y desplazan las fronteras hacia el Sur Global.‍ ‍

Al mismo tiempo, la región ha sido escenario de prácticas de solidaridad, acogida comunitaria y hospitalidad local que desbordan las políticas estatales. Redes de apoyo, albergues, organizaciones religiosas, colectivas feministas y comunidades indígenas han construido respuestas cotidianas frente a la precarización de las vidas migrantes, configurando formas de solidaridad translocal que desafían las lógicas excluyentes de la gobernanza migratoria dominante (Olayo-Méndez, 2025; Rendón Cárdenas y Almuli Cassigoli, 2025).‍ ‍

En este entramado regional, México ocupa una posición estratégica y paradójica. Es simultáneamente país de origen, tránsito, destino, retorno y contención, inserto en un régimen migratorio profundamente influido por la política fronteriza de Estados Unidos. Durante la última década, el país se ha convertido en una frontera extendida de control migratorio, con un incremento sostenido de detenciones, militarización de rutas y uso de figuras administrativas excepcionales (Martínez Vargas, 2023).‍ ‍

No obstante, México es también un territorio atravesado por experiencias de hospitalidad, resistencias locales y prácticas de cuidado que ponen en tensión la lógica securitaria. Albergues, redes ciudadanas y gobiernos locales han desarrollado formas alternativas de acogida, integración laboral y defensa de derechos (Olayo-Méndez, 2025). Estas prácticas revelan que la migración no es únicamente una cuestión de control estatal, sino un fenómeno social relacional que interpela a organizaciones sociales, comunidades e instituciones.‍ ‍

En este número 9 de Incidencias, proponemos una lectura crítica y situada de estas dinámicas, articulada en diversas secciones que permiten al lector transitar entre registros analíticos, experiencias encarnadas y reflexiones teóricas que dialogan entre sí.‍ ‍

En la sección Miradas Académicas, se reúnen dos contribuciones que abordan la migración desde perspectivas analíticas complementarias. Por un lado, el estudio sobre Valparaíso, Chile, pone en evidencia cómo las trayectorias de asentamiento de personas migrantes se configuran en la intersección entre precariedad laboral, informalidad habitacional y riesgo socioambiental, mostrando que estas dimensiones no operan de manera aislada, sino como procesos co-constitutivos atravesados por desigualdades de género, racialización y estatus migratorio. Por otro lado, el artículo sobre migrantes centroamericanos introduce la noción de “percepción sagrada” para comprender el tránsito migratorio como un espacio donde la violencia estructural convive con formas de agencia espiritual y prácticas solidarias efímeras que suspenden, momentáneamente, las hostilidades del camino.‍ ‍

La sección Experiencias y Otros Saberes desplaza la mirada hacia prácticas concretas de hospitalidad y acompañamiento, enfatizando el papel de las comunidades y las alianzas interinstitucionales. La reflexión sobre Frontera Comalapa, Chiapas, muestra cómo la hospitalidad comunitaria se reconfigura en contextos de violencia creciente, evidenciando tanto su potencia como sus límites, en escenarios donde quienes acogen pueden devenir también sujetos de desplazamiento. A su vez, la sistematización de una experiencia de servicio social universitario en Chicago da cuenta de la importancia del aprendizaje situado y la ecología de saberes en la formación de estudiantes, subrayando el papel de las redes comunitarias y universitarias en la construcción de respuestas solidarias frente a la hostilidad institucional.‍ ‍

En la sección Nuevas Vocaciones Investigativas, se presentan trabajos que destacan por su capacidad de problematizar la migración desde enfoques emergentes y situados. El concepto de “faena jurídica migratoria” permite comprender cómo las personas migrantes se constituyen en sujetos colectivos capaces de disputar su reconocimiento jurídico y político a través de prácticas de organización, litigio y acción colectiva. En diálogo con ello, el análisis sobre discriminación laboral y reconfiguración familiar en Torreón evidencia cómo la exclusión configura modos de habitar marcados por la precariedad y la negociación identitaria. Asimismo, el estudio clínico desde la psicoterapia Gestalt introduce la dimensión psicosocioemocional de la experiencia migratoria, atendiendo a la interseccionalidad de la orientación sexual, mientras que el análisis del estigma en la prensa mexicana problematiza la dimensión simbólica, y muestra cómo los encuadres mediáticos contribuyen a reproducir discursos de deshumanización.‍ ‍

Por su parte, la sección Análisis de la Realidad ofrece una lectura estructural y geopolítica de los regímenes contemporáneos de movilidad. El estudio sobre Panamá como laboratorio de contención migratoria muestra la transición hacia una racionalidad securitaria basada en el miedo y la inmovilidad, en contraposición con experiencias pedagógicas y comunitarias que buscan restituir agencia y dignidad. Complementariamente, el análisis del contexto migratorio mexicano entre 2025 y 2026 da cuenta de un agravamiento multidimensional caracterizado por el endurecimiento de políticas, la criminalización de la movilidad y el incremento de la vulnerabilidad de grupos específicos, evidenciando la necesidad de replantear las respuestas institucionales desde un enfoque de derechos humanos.‍ ‍

Finalmente, la sección Pensamiento Crítico invita a dialogar con obras recientes que abordan, desde América Latina, tanto los clamores de las migraciones forzadas como las pedagogías alternativas de transformación social, reforzando el horizonte ético e intelectual que orienta este número.‍ ‍

Los textos del dossier, como la imagen de portada de este número, nos invitan a comprender la migración como un entramado de hilos, un tejido atravesado por tensiones entre hospitalidades y hostilidades, así como por prácticas de resistencia y solidaridades translocales que desafían las lógicas dominantes. Las contribuciones aquí reunidas no solo visibilizan las múltiples formas de violencia que atraviesan la movilidad humana, sino que también reconocen la capacidad de agencia de las personas migrantes y de las comunidades que, desde distintos territorios, sostienen y reinventan la vida en condiciones adversas.‍ ‍

Ante el recrudecimiento de las hostilidades globales, Incidencias reafirma su compromiso con la producción de conocimiento crítico, plural e interdisciplinario que, desde una perspectiva del Sur global, contribuya a comprender y transformar las realidades contemporáneas en favor de la vida, la dignidad y la justicia socioambiental.‍ ‍

Agradecemos la valiosa colaboración de las personas autoras, dictaminadoras y del equipo editorial. Ponemos este número a disposición de la comunidad académica y de todas aquellas personas interesadas en reflexionar críticamente sobre los desafíos y las posibilidades que atraviesan las migraciones en nuestro tiempo.‍

Gabriel Mendoza Zárate[1]‍

Director‍

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Referencias‍

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. (2026). Global trends: Forced displacement in 2025. ACNUR. Recuperado de https://www.unhcr.org/global-trends‍ ‍

Comisión Interamericana de Derechos Humanos. (2023). Movilidad humana y obligaciones de protección: Hacia una perspectiva subregional. OEA. Recuperado de https://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/2023/Informe_Movilidad_Humana.pdf‍ ‍

Martínez Vargas, Edgar Alejandro. (2023). Migrar es humano: El contexto de la migración en México. Ciudad de México: Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Recuperado de https://centronacionaldederechoshumanosrosarioibarradepiedra.cndh.org.mx‍ ‍

Olayo-Méndez, A. (2025). Humanitarianism from Below. Faith, Welfare, and the Role of Casas de Migrantes in Mexico. New York: New York University Press.‍ ‍

Organización Internacional para las Migraciones. (2026). World migration report 2026. OIM. Recuperado de https://publications.iom.int/books/world-migration-report-2026‍ ‍

Rendón Cárdenas, Alma Eunice y Almuli Cassigoli, Pablo. (Coords.). (2025). Migración: Bienestar social e inclusión laboral. Ciudad de México: Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México; Agenda Migrante.‍ ‍

Servicio Nacional de Migración de Panamá. (2026). Estadísticas de flujo de migrantes irregulares por el Darién (Balance 2023, 2024 y 2025). SNMP. Recuperado de https://www.migracion.gob.pa/estadisticas/#‍‍ ‍

[1] Es maestro y doctor en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), nivel 1, de la SECIHTI. Académico de tiempo completo en el Departamento de Ciencias Sociales y miembro del Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática de la ibero Puebla. Su trabajo investigativo y de acompañamiento se enfoca en procesos sociopolíticos de autonomía y defensa del territorio en comunidades indígenas del estado de Chiapas.

Correo electrónico: gabriel.mendoza@iberopuebla.mx.

https://orcid.org/0009-0003-7305-4413‍ ‍

Gabriel Mendoza Zárate

Doctor en sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) en París, Francia. Académico de tiempo en la Universidad Iberoamericana de Puebla, contacto gabriel.mendoza@iberopuebla.mx

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